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Alternativa 4

El secreto de la Cuarta Dimensión


Un bosque portal custodio del Espíritu de México

Como tantas otras veces antes, incluso como en esta ocasión muchos años después en que escribo una vez más con indicaciones reveladas en medio de la noche, aquella madrugada fui despertado a las 3.33 a.m. con la instrucción de concentrarme en dos libros muy concretos de entre los pocos libros físicos que aun conservaba. Similares indicaciones me habían llevado a centrar mi atención en básicamente dos autores. Los del desaparecido investigador y colega universitario doctor (en ciencias bio-médicas) Jacobo Grinberg-Zylberbaum, más concretamente sus últimos textos escritos publicados pocos años antes de su desaparición, y los de mi querido amigo el licenciado (en derecho) Antonio Velasco Piña. Las indicaciones de esa madrugada eran analizar de forma conjunta y comparativa "El Prototipo" (1991) de Jacobo y "Amor y destino en Palacio Nacional" de Antonio. Dos textos que conocía desde hacía años teniendo una muy particular y profunda resonancia con el primero.


Por otras entregas de tiempo atrás tenía claro que entre ambos autores existía una larga lista de aspectos que los vinculaban entre si. Con esta nueva indicación entregada fue casi inmediato el darme cuenta que había dos significativos comunes denominadores entre ambos textos que podría resumir como: "El viaje en el tiempo" y "La custodia del espíritu de México".

En ambos libros los autores entretejían su narrativa intercalando el presente y hasta el futuro con el pasado de México y hablaban de fechas y eventos que marcaron la custodia de su espíritu, siendo complementarios entre si pues, Antonio detallaba acontecimientos significativos para los siglos XV al XX solo faltando el correspondiente al siglo XVIII, que encontraría en el texto de Jacobo.

Con aquella profunda revelación entregada muy de madrugada, debí contenerme por algunas horas - espera que me pareció eterna - para poder marcarle a mi amigo Antonio a su despacho, temprano pero a una hora prudente, y compartirle el evento pues aquella revelación hablaba de que dicha custodia se había llevado a cabo en un bosque que me fue entregado jurídicamente años atrás de una manera similar, por medio de indicaciones entregadas de madrugada durante "el sueño".

En entregas previas me habían sido materializados de manera milagrosa ejemplares de "El Prototipo" y posteriormente fui enviado a presentarme con Antonio, para entregarle uno de esos ejemplares e informarle que había sido designado como "representante legal-espiritual" del bosque. Responsabilidad que el aceptó aportando durante muchos años de su vida su invaluable apoyo y una guía que continua aun después de su partida.

En el citado texto Jacobo hace mención de que en aquel bosque ubicado en la carretera Xochimilco-Oaxtepec existe un portal que permite trascender el espacio-tiempo, accediendo a la cuarta dimensión. Portal por medio del cual el autor anticipa su propia desaparición la cual de hecho ocurrió en el año 1994.

“Según las enseñanzas, el tiempo y el espacio se podían trascender.
...
había allí una puerta dimensional a través de la cual recibiría respuestas a sus preguntas.
...
a partir de su paso al "otro mundo". No moriría como el resto de los hombres sino que atravesaría la frontera entre los mundos consciente y voluntariamente. Su cuerpo desaparecería sin dejar rastro alguno.”

“El prototipo”: Jacobo Grinberg-Zilberbaum



Diego Rivera y la 4a dimensión

La primera edición de su libro "Amor y destino en Palacio Nacional" (posteriormente publicado con el título "El palacio sagrado") tiene como portada un pequeño fragmento mural y, entre las memorias del texto, se encuentran anécdotas asociadas al pintor presenciadas por el autor en aquel simbólico recinto, central para nuestra nación.


Aquellos murales que narran visualmente la historia de nuestro país habían sido encargados a Rivera por José Vasconcelos Calderón, primer secretario de educación (1921-1924) quien más adelante sería rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M.) cuya arquitectura de la zona central de la Ciudad Universitaria exhibe orgullosa múltiples murales considerados actualmente patrimonio de la humanidad. Vasconcelos igualmente daría a esa máxima casa de estudios su lema y su escudo.

Dos iniciados en los conocimientos de "La raza cósmica" que tuvieron encuentros en el bosque de Chapultepec. Bosque sagrado vinculado de manera profundamente significativa con la vida y obra de Antonio y que custodia innumerables tesoros del pasado de México, entre ellos igualmente, un portal dimensional. El legendario portal de Cincalco asociado a Huemac y Moctezuma, acceso a la cuarta dimensión custodiado por la ancestral orden iniciática de “flor y canto” (in xóchitl, in cuícatl).

En su obra Diego Rivera intentó plasmar esa 4a dimensión integrando en el plano pictórico el espacio y el tiempo.

Dos ejemplos de ello son el "Retrato de Adolfo Best Maugard" (1913) donde tanto en la noria al fondo ("Rueda de la fortuna" como se le llama en México), como en el convoy de trenes de la parte inferior, puede apreciarse el intento de representar el movimiento. Imagen donde se busca incorporar al tiempo y que por lo mismo pertenece al movimiento pictórico denominado Futurismo.

Igualmente el cuadro titulado "Paisaje zapatista" o "El guerrillero" (1915) correspondiente a la etapa cubista de Rivera buscaba representar una dimensión superior que integra espacio y tiempo en el lienzo.

Aquellas corrientes artísticas vanguardistas representativas de la primera mitad del siglo XX buscaron plasmar la 4a dimensión, conceptualización surgida del seno de los seguidores de la corriente del espiritismo, ampliamente difundida en el siglo XIX.

La fotografía contemporánea de larga exposición que integra espacio y tiempo pareciera reconciliar nuevamente al arte y al espíritu evocando nostálgicamente aquellas manifestaciones ectoplasmáticas æthéricas exteriorizadas por los médiums de antaño.

Movimiento (Motion) - Bill Wadman


Para comprender la búsqueda de aquellos movimientos pictóricos más cabalmente es necesario acercarse a las ideas de la 4a dimensión que, como ya se dijo, surgieron del movimiento espiritista alrededor de un siglo antes de ser masivamente popularizadas con el formalismo de la lógica por el matemático británico Charles Howard Hinton en su artículo de 1880 titulado “What is the Fourth Dimension?” (“¿Qué es la cuarta dimensión?”), mismas que se encuentran magistralmente plasmadas en la película "La cuarta dimensión" de 1936 dirigida por el cineasta francés Jean Painlevé. 



- Presencias, materializaciones y desmaterializaciones: minuto 4:18
- Visión holística del interior del cuerpo y extracción de órganos a través de la piel sin cortar: minuto 4:58
- Viaje en el tiempo: El tiempo como dimensión: minuto 5:58



La búsqueda de esa 4a dimensión plasmada a lo largo de la obra de Rivera de múltiples formas y cuyo secreto le fue revelado producto de una búsqueda espiritual y las correspondientes iniciaciones. Entre ellas, las recibidas a través de "La Antigua y Mística Orden de la Rosa-Cruz" (A.M.O.R.C) a la que perteneció como puede constatarse en la imagen siguiente donde, al igual que otros personajes, aparece ataviado como egipcio. Del lado izquierdo, justo arriba de las cuatro mujeres que llevan prendida en su pecho una rosa y una cruz.

 

 

Un hecho públicamente conocido es que Diego Rivera llegó a afirmar:

 ¡Conozco el secreto de la cuarta dimensión!


 “... nadie que no fuera iniciado se dio cuenta de lo que acontecía ...”

"El Prototipo" Jacobo Grinberg-Z


Existe una inmemorial y oculta lucha entre dos visiones que afectan la consciencia humana en su totalidad y que en particular influyen en la perspectiva de la Ciencia y la Historia contemporáneas. La perspectiva materialista predominante desde principios del siglo XX difundida por medio de la imposición de las ideas del positivismo en contraposición a la visión espiritual, de ascensión.

Esta segunda perspectiva fue plasmada por Rivera tanto en su trabajo mural realizado en Palacio Nacional, como en el mural del Rockefeller Center. ¿Acaso fue este realmente el motivo, y no otros que se aducen, por lo que este último fue destruido?.



'El hombre controlador del universo' (1934) - Diego Rivera
Palacio de Bellas Artes de México (copia alterada del mural destruido por Rockefeller)



Un ejemplo que será claro más adelante:
Stephen Hawking, símbolo de la ciencia materialista del siglo XX
controlada y al servicio de los intereses financieros.
Tenía miedo de los "extraterrestres",
 ningún viajero del tiempo quiso ir a su fiesta y
 tampoco tuvo el suficiente nivel de consciencia para recibir una curación milagrosa,
 por ejemplo, de parte de Pachita.
Solo entregas de la farmafia
y algo de ayuda prostética con tecnología robótica (transhumanismo).

 


Quizá el siguiente texto ayude a comprender lo que Rivera intentó plasmar en su mural de New York, especialmente en la parte principal o central del mismo y que por lo mismo fue censurado.



Viajeros del tiempo, testigos de la Historia



Piedra del Sol (parte central)
Símbolo supremo del Guerrero Águila


Una pregunta para reflexionar: ¿Qué tipo de alternativas tendría una persona que tuviera acceso a la cuarta dimensión y contemplara eventos de la Historia pero no fuera capaz de trasladar objetos físicos entre ambas realidades que avalaran su experiencia?. Podría intentar narrar o escribir sus vivencias si tuviera el don de la Palabra, o acaso, si tuviera el don del dibujo, la pintura o la escultura, intentaría plasmar sus visiones, bien de manera gráfica bi-dimensional o bien en volúmenes utilizando materiales como la piedra.

Una advertencia antes de proseguir. Los hechos que procederé a narrar a continuación parecerán absurdos y hasta demenciales para aquellos adoctrinados por las limitantes leyes impuestas a la ciencia contemporánea por la ortodoxia académica.

Aquellos que fundamentándose en las ampliamente difundidas teorías científicas materialistas se nieguen a aceptar las afirmaciones sobre las milagrosas materializaciones de órganos que Jacobo presenció de manos de Pachita narrados en sus libros de la serie Chamanes de México: Las manifestaciones del ser "Pachita" (1981) "Cuauhtemoczin" (1982), sobresaliendo la materialización e inserción de masa encefálica narrada en la introducción, igualmente negarán rotundamente los hechos siguientes.

En Agosto del 2015 fui contactado por un peculiar personaje quien se presentó ante mi como perteneciente a la Antigua Orden de los Guerreros Águila (otros casos similares al del él se sucederían pero este sigue siendo el más significativo en este contexto, hasta ahora. No incluidos los casos de personas regresadas desde la muerte, con indicaciones de contactarme). 

El personaje en cuestión, entre otras varias experiencias similares, me narró el haber sido trasladado a través de un vórtice-portal, permaneciendo en un espacio que reconocía como el mismo donde antes estaba, pero en otro tiempo, décadas atrás. La experiencia que él considera duró apenas minutos en su tiempo propio, fue atestiguada por terceras personas quienes afirmaron que aquella "aparición-desaparición dentro de una habitación cerrada" había durado alrededor de una hora.

Durante aquella experiencia fuera del tiempo el viajero tuvo un encuentro con una mujer a quien él no conocía ni de la que tenía referencia alguna. Ella se le presentó con el nombre de Pachita y, como en una segunda pantalla al lado de aquella mujer, le fueron mostradas escenas donde igualmente ella realizaba operaciones milagrosas de materialización de órganos idénticas a las descritas por Grinberg en su libro centrado en la sanadora ya antes mencionado. Texto que fue publicado pocos años después de que Jacobo aceptara la invitación de atestiguar las prodigiosas curaciones espirituales ocurridas por mediación de Bárbara Guerrero, que desde la perspectiva espírita correspondería a la materia intermediaria mejor conocida como Pachita. Compromiso como testigo y biógrafo muy similar al encomendado por una dakini (ser celestial de naturaleza femenina, encarnado) llamada Regina a Antonio, que los enlazaría a ambos en la misión de todo cuauhtlatoatzin. 

Con el paso del tiempo múltiples testigos quienes me han contactado manifestándome haber sido enviados me han entregado, tanto la ubicación del lugar específico donde ocurrieron aquellos hechos, como la confirmación de que aquellas operaciones efectivamente habían ocurrido allí y de la manera tal cual lo afirma el guerrero águila viajero del tiempo, pero "en el pasado".

Existen múltiples antecedentes similares al anterior como es el caso de los llamados "Fantasmas del Petit Trianon" de Versalles (el famoso incidente Moberly-Jourdain) o, mucho más en la dirección espiritual que se pretende enfatizar en este escrito, se tiene el caso de el abad Virila, quien salió de su monasterio por la mañana para dar una caminata y solo hasta su regreso se percataría de que habían transcurrido 300 años.

Discontinuidades en el espacio-tiempo que, aunque en mucho menor medida, yo personalmente he experimentado.



Una experiencia de infancia en la 4a dimensión

Mi infancia y adolescencia transcurrió entre objetos del siglo XIX y principios del XX pues, mi padre contemporáneo y compañero de estudios de José Vasconcelos en el Instituto Campechano, era de mayor edad que mi abuelo. Nací un 12 de Febrero de 1962 de una madre que me tuvo a sus 33 años. 3a pareja de una hombre más de 3 décadas mayor que ella cuya vida había transcurrido entre: la política (como senador por el estado de Campeche), la masonería (ocupando altos cargos en la orden como Grado 33) y la revolución mexicana al lado de presidentes como Madero, Carranza y Obregón.




Aunque mi padre dejó su cuerpo a mis 3 años de edad, mi madre atesoró como un legado hacia mí, incontables fotografías (en blanco y negro o color sepia), documentos, objetos personales y de la orden. Material histórico recogido en parte en enciclopedias y registros gráficos de la Revolución Mexicana.

Una de aquellas fotografías se encontraba enmarcada en una de las paredes de la sala encima del televisor (igualmente en blanco y negro como era común en los años 60s). Una presencia inconsciente desde siempre (en mi corta vida), hasta que cierto día estando frente a ella, me sentí profundamente atraído como siendo llamado y la empecé a mirar fijamente, no recuerdo por cuanto tiempo. Más de 50 años después apenas puedo evocar en mi mente el vago recuerdo de haber entrado como en un trance atemporal con extrañas sensaciones corporales donde, de forma similar a como ocurría en una de aquellas televisiones o las películas de rollo igualmente de blanco y negro de entonces, los personajes de aquella imagen se pusieron en movimiento permitiéndome atestiguar un fragmento vivo de la historia de México. 

Incluso tengo el vago recuerdo de haber recibido algo así como un mensaje personal hablado, aunque no tan extenso como el evento posterior asociado a la revelación de los 7 Universos sintetizada en la entrega de "La metamorfosis del tiempo". Experiencia que, hasta ahora que esto escribo, no recuerdo haber compartido antes con ninguna persona.



La Historia y la 4a dimensión

Décadas después de aquella experiencia llegaría a mis manos el libro "La mujer dormida debe dar a luz" de Ayocuan (seudónimo de Manuel, el autor y gran amigo de Antonio quien nunca reveló su apellido), donde narra como fue iniciado en el estudio de la Historia por medio de la visualización de grabados (acuarelas).

Dicho material gráfico que debía ser observado en modo meditativo muchos días y durante muchas horas diarias con muy breves descansos le fue entregado a Ayocuan por su maestro, un ex coronel del ejército alemán a quien posteriormente acompañaría en una escaramuza que lograría rescatar al Dalai Lama y llevarlo a salvo a su exilio fuera del Tíbet, tras la invasión por parte de China.

El coronel, a la entrega de aquel material, le enfatizó a su discípulo que su mérito principal era que las escenas representadas habían sido elaboradas por artistas quienes habían presenciado los hechos por ellos mismos, retratando episodios de la Historia ocurridos previamente al desarrollo de la fotografía. 

A la luz del presente escrito es relevante señalar que el autor relata que el reencuentro que definiría el nexo entre Ayocuan y "El Coronel" como su maestro, ocurrió frente a los llamados "Danzantes", en Monte Albán.




Ayocuan narra que "El coronel" estaba tan absorto contemplando aquellas piedras qué tuvo la certeza de que sabía algo más. Respondiendo a su inquietud sobre ¿Qué eran aquellas piedras?, "El coronel" le entregó una enigmática reflexión asociada a la cuarta dimensión afirmando que más allá de la perspectiva de un pasado estático, esas piedras siguen siendo. Se encuentran allí con un propósito trascendente, más allá del tiempo y del espacio.

Ayocuan, decepcionado de la perspectiva histórica académica obtenida después de cursar estudios de licenciatura en Historia en la U.N.A.M., podía ahora reconocer lo que años atrás no pudo en aquel primer encuentro con "El Coronel" cuando, quien sería su maestro en el futuro, contemplaba igualmente absorto un mural en la Ciudad Universitaria.

¿Qué visión de la historia de México pretendieron plasmar en sus respectivas obras literarias y pictóricas: Vasconcelos, Rivera, Velasco Piña y Grinberg, entre otros?.


Parte central del mural de Rivera


¿Y si además fuese posible trascender fisicamente el espacio-tiempo. 


Ante eventos de una potencial extinción masiva podría acaso la humanidad ascender hacia una dimensión superior sin tener que limitarse a las opciones planteadas en Alternativa 3 (Anglia Television: Science Report 1977).?


¿Acaso no ha ocurrido ya antes?
Un nuevo ciclo, un nuevo Sol


"Por mi raza, hablará el espíritu"